Hitchcock-2012-Movie-Poster
Delicatessen

Alfred Hitchcock

Ayer vi Hitchcock (2012). Obviando el maquillaje extremo con el que embadurnan a Anthony Hopkins con dudosos resultados, la película merece la pena. Por un lado, vemos cómo se rodó y estrenó Psicosis (Psycho, 1960) y, por otro, muestra el tipo de relación que mantenía Hitchcock con su mujer, Alma Reville. Al finalizar la película, averigüé dos cosas que desconocía del maestro del suspense:

  1. Behind every psycho is a great woman —Detrás de cada psicópata hay una gran mujer—.
  2. La relación entre Hitchcock y la comida era tan controvertida como su relación con las mujeres.
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Cartel de la película. Via: beyondhollywood

Alfred Hitchcock y la comida

Si hay que creer lo que nos cuenta la película, Hitchcock era una especie de comilón y bebedor obsesivo; de hecho no sé cómo llegó a los 60 años con semejantes hábitos alimenticios. En distintas escenas, detectamos su amor desmesurado por el foie-gras importado, cuya razón parecía ser la procedencia francesa de los gansos. Bebe licores como yo bebo agua, es decir, de un trago, pero era generoso y servía alcohol hasta a sus perros.

Alma Reville, la que fue su mujer hasta su muerte, lo entendió mejor que nadie y trataba de cuidar su dieta como haría una esposa ejemplar. Una cosa que me llamó la atención, tal vez por la imagen que tengo de la aristocracia cinematográfica, es que hacía la compra y cocinaba ella misma. De hecho, en el discurso que dio Hitchcock en el American Institute Film (1979) nunca recibió un Oscar, a sabér a qué estaba esperando la Academia , terminó diciendo:

Pido permiso para mencionar por su nombre únicamente a cuatro personas que me han dado todo su cariño, su reconocimiento, sus ánimos y su constante colaboración. La primera de las cuatro es una montadora cinematográfica, la segunda es una guionista, la tercera es la madre de mi hija Pat, y la cuarta es la cocinera más excelente que haya obrado milagros en una cocina doméstica, y el nombre de las cuatro es Alma Reville. Si la hermosa señorita Reville no hubiera aceptado hace 53 años un contrato vitalicio sin opciones para convertirse en la señora de Alfred Hitchcock, es posible que el señor Alfred Hitchcock se encontrara en esta sala esta noche. Sin embargo, no estaría en esta mesa, sino que sería uno de los camareros más lentos de la sala. Quiero compartir este premio, como he compartido mi vida, con ella.

Alma Reville

Alma ante el frigo, una cabeza de cera de Hitch y, ¿latas de foie-gras? / psycho-gourmet.

La comida en el cine de Hitchcock

Como no podía ser menos, hay estudios, leyendas urbanas, libros y demás historietas sobre la comida en el cine del master of suspense. Según Sergio Negrín, Hitchcock fue el primero en llevar la comida basura al cine. Otra teoría muy generalizada es que, en su extensa filmografía, se repite el tema de la comida como elemento simbólico de algo macabro o amoroso; el ensayista Bernardt Schultz escribió El libro de cocina de Hitchcock, libro que es un tesoro porque no hay forma de encontrarlo y, cómo no, en muchos de esos cameos que tanto le divertían hacer en sus propias obras, aparecía comiendo.

Alfred Hitchcock

Alfred Hitchcock en el tráiler de Los pájaros (The birds,1963) / earthriderdotcom

El propio director definió lo que era para él el cine de esta manera:  For me the cinema is not a slice of life but a piece of cake Para mí el cine no es un trozo de vida, sino un trozo de tarta—. Qué mejor que ilustrar esto con un vídeo titulado The Ultimate Hitch Cookbook:

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